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viernes, 9 de abril de 2021

abril 09, 2021

¿Cómo es un partido de una liga de balompié en plena pandemia?


Este Jueves 8 de abril, tuve la oportunidad de ser espectador de un partido de futbol en Coapa, algo que hace unos meses parecía imposible. 
Después de meses de incertidumbre sobre cuándo se reanudarían los juegos de la liga de mi barrio, por fin pude volver a asistir a un juego, aunque solo como espectador. 
La cita era a las 10:30 pm, en un lugar ubicado en los al rededores de Coapa, al llegar la primera diferencia que pude notar con respecto a un partido normal, fue que todos los jugadores en cancha estaban portando cubrebocas. 
Para ingresar a las gradas tuvimos que pasar por varios filtros de seguridad, el primero era un chavo que verificaba que todos portaran cubrebocas, después teníamos que ingresar a un túnel de sanitización, el cual odie porque te dejan empapado esas cosas., El ultimo filtro te median la temperatura y te indicaban en que lugar debías sentarte, ya que no podíamos estar a mas de 5m de otras personas. 
Al equipo que fui a ver ya lo conocía, ya que me invito un integrante de ellos y lo primero que note al finalizar el primer tiempo fue el descontento de los jugadores, ya que algunos se estaban quejando acerca de portar el cubrebocas en pleno juego. Algunos jugadores decían el argumento de que ni en la LigaMX se utiliza ese protocolo. 
En la segunda mitad fue donde las cosas se pusieron candentes, el marcador seguía en ceros y la tensión aumentaba cada minuto. Hubo una jugada muy polémica al minuto 76, donde un jugador del equipo contrario al que yo apoyaba le dio un codazo a un rival al borde de su área, la verdad yo lo vi con muy mala intensión pero pensé que quedaría hasta ahí. Fue entonces cuando vi que el jugador afectado estaba sangrando de la nariz, ahí fue cuando las cosas se descontrolaron. 
Los jugadores del equipo al que fui a ver se fueron con todo hacía el jugador que dio el codazo, es ahí cuando se armaron los empujones, se apalabraban los jugadores y el climax fue cuando empezaron los golpes, parecía una campal de esas que organizaba el Piojo Herrera en sus épocas doradas del Ámerica. 
Al final tuvo que intervenir personal del staff, y se decidió cancelar el juego, los jugadores seguían calientes y se amenazaban mutuamente con que se "iban a ver afuera"
No obstante el staff tuvo que retirar a los jugadores por diferentes salidas para calmar un poco las aguas, también a los hinchas se nos pidió que nos retiráramos. 
Al final la verdad me fui muy descontento, ya que yo quería ir a divertirme no a ver golpes, ya que era la primera vez en meses que espectaba un partido en vivo. 
Afortunadamente uno de los que me invito me informó que no pasó a mayores después del partido, no obstante recibieron algunas jugadores sanciones por mala conducta. 
abril 09, 2021

Mi primera vez en el autocinema



Era un viernes 2 de abril por la noche, Gaby mi novia y yo estábamos totalmente desquiciados gracias al ritmo laboral y escolar monótonos que la pandemia nos ha impuesto. Así que decidimos hacer algo que estuviera fuera de nuestra rutina, algo que nunca habíamos hecho antes, ir al auto cinema.

Aproximadamente a las 9 y media de la noche emprendimos el viaje, desde mi casa en la Magdalena contreras hasta las tierras privilegiadas de santa fe, donde se encuentra el auto cinema al que asistimos. Al llegar al lugar se nos hizo curioso ver la cola de la función, formada por autos en lugar de personas esperando por entrar, al pasar por la entrada una miembro del staff nos escaneó el boleto de la función y finalmente, entramos.

Ya dentro esperamos un poco a que el staff nos dirigiera y después de eso, nos estacionamos en un pequeño cajón entre decenas de autos. Conforme fuimos conociendo los servicios dentro del peculiar cine, nos fuimos arrepintiendo poco a poco de no haber llevado nuestra propia comida a la función, ahí dentro todo te costaba un ojo de la cara.

Luego de esperar un rato, en la pantalla aparecieron instrucciones sobre cómo escuchar la película con las bocinas del auto, por medio de una aplicación móvil. Después de configurar el audio, la película comenzó, “Godzilla vs Kong”, una película que esperaba desde que vi el tráiler.

El servicio del cine nos decepcionó bastante, además de que todo era carísimo, el servicio tardaba años y a Gaby no le regresaban su identificación debido a que la tuvo que entregar para que nos prestaran un cable auxiliar, el cual nunca llegó. Al terminar la película todos los autos avanzaron al mismo tiempo y se vió bastante loco, como una estampida de autos.

Gaby y yo nos retiramos de ahí con un mal sabor de boca y una lección aprendida, a la próxima llevar nuestra propia pizza de Little ceasars y unas chelas.

abril 09, 2021

Sábado extraordinario

 El sábado 3 de abril fue n día como ningún otro. Amaneció de forma tan esplendida que podíamos jurar que Dionisio se encontraba de buen humor. Todas la aves de al rededor ya no cantaban como solían hacerlo gracias a la nueva ruta aérea. 

Inicie el día con un desayuno a base de fruta, específicamente sandia. después me puse a correr un rato para poder ejercitarme un poco y distraerme de la tediosa pandemia.  

Sali a comprar cosas al Walmart de patio Tlalpan. Observe varios autos de color morado por lo cual fue curiosos para mi. Al pasar por el colegio militar vi a varios de los cadetes salir rumbo al centro. ya que tomaban el camión rumbo a Izazaga. Este ritual es cada ocho días ya que son los días que tiene los estudiantes para descansar. 

Después de unos minutos en el camión llegue a la joya, parada del camión donde tiene varias rutas a diferentes caminos. En este caso, rumbo a patio Tlalpan. Después de caminar por aproximadamente 20 minutos llegue a la plaza y me dirigí directamente al super mercado. Todo estaba tal y cual recuerdo a fines de semana pasados.  

Después de estar dentro del super mercado por al rededor de una hora salí rumbo a mi casa para poder descansar. 

viernes, 12 de marzo de 2021

marzo 12, 2021

Caso Ainara: Entrevista de opinión


Gabriela Corral, activista feminista, locutora de podcast, y autora, da su punto de vista acerca del caso

En el mes de marzo de 2021, el caso Ainara brotó de nuevo a la luz. Se trata de una violación que sucedió en el año 2018, donde la entonces menor, Ainara Suarez, fue violada y grabada por varios sujetos, que aprovecharon el estado de ebriedad de la joven.

El escándalo resurgió cuando Ainara, ya mayor de edad, presentó una denuncia en contra sus agresores y de la youtuber YosStop. La youtuber subió un video donde menciona que posee y ha visto el video de la violación, además de calificar a Ainara con palabras como "puta" y responsabilizarla por el abuso.

La entrevistada, Gabriela Corral (en redes como Creación y transformación), es una activista y creadora de contenido feminista, autora de artículos, videos y podcasts. En la entrevista habló sobre diferentes puntos de vista acerca del tema, así como también tocó temas como el enfoque de género y su importancia.

 ENTREVISTA:

1.      ¿Crees que se le daría la misma importancia y seguimiento a un caso igual que no involucrara a figuras públicas?

·          Por supuesto que no, obviamente el tema se viralizó por tener relación con una figura pública que cuenta con millones de seguidores. Ponte en los zapatos de Ainara. Imagina que una persona sin suficiente contexto, sin perspectiva de género, clasista y con misoginia interiorizada, como Yoseline, dirige a millones de personas hacia ti, llamándote “puta” en unos de sus videos.

2.      ¿Qué opinas el ejemplo que dio YosStop a su audiencia?

·         Pésimo, además de promover que esto siga sucediendo, Yoss me parece una persona cegada por sus privilegios, no dimensiona el impacto que pueden tener sus “críticas” y se justifica con que es una persona sumamente directa, pero en realidad lo que hace es una falta de respeto.

3.      ¿Crees que se le esté dando el enfoque adecuado en redes al caso?

·         No se trata de enfocar la atención únicamente a Yoss y no a los violadores, se les tiene que dar la misma atención a ambas partes, ya que los violadores fueron los que realmente privaron a Ainara de su intimidad y dignidad.

4.    ¿Cuál debería ser la pena aplicada a los agresores de este caso?

·         Yo creo que se tiene que hacer justicia, por supuesto deberían ir todos a la cárcel, pero sobre todo los violadores.

6.      ¿Qué formas deberían cuidarse las personas para evitar estos abusos?

·         No se debe responsabilizar a las víctimas con cómo deben cuidarse ellas, los violadores deben reeducarse para no violar ni abusar.

           ¿Cuál es la importancia del enfoque de género en estos casos?

·         Es absoluta, vivimos en un sistema patriarcal que genera impunidad y beneficio a los hombres en muchísimos casos. El día que haya perspectiva de género, habrá justicia y equidad real.

9.      ¿Qué mensaje le darías a las víctimas de abusos como Ainara?

·         Que definitivamente no están solas, es muy importante tener o crear una red de apoyo que te pueda asesorar en asuntos legales y psicológicos. De verdad, no están solas, cada una vive su proceso diferente y si decide o no alzar la voz, está en todo su derecho.



 Próximamente se liberarán los resultados de la denuncia en contra los agresores, se verá si esta vez, si se hace justicia.

domingo, 3 de noviembre de 2019

noviembre 03, 2019

Curiosidades en un lugar inesperado


Eran las 2 de la tarde de un hermoso día, era un día para disfrutar en el exterior, pero la 
actividad que yo hice no incluía el exterior. Bajé por las escaleras de ese lugar, oscuro pero 
lleno de vida, algunas personas caminaban aprisa, otras caminaban con calma, otras vendían 
comida y otros estaban inmersos en el mundo de su celular. 
El metro siempre me ha parecido un lugar muy curioso, y el metro Chabacano no es la 
excepción, caminé para descubrir el lugar, pensé que era igual a todas las demás estaciones, 
el ruido, la gente e incluso de repente unos olores desagradables que llegaron a mi nariz, y sí, 
este metro tenía todo eso, pero también tenía cosas que no había visto antes. 
Un mural, un mural pintado por José Guimaraes que llamó mi atención, cuyo nombre era 
“Civilización y Cultura”. Llamó mi atención por sus colores y formas, formas que no entendí 
por completo, pero también me sorprendió que nadie se detenía a verlo. No sé si es porque 
pasan mucho por ahí o simplemente porque no le dan importancia a esos detalles, incluso 
imagino que hay gente que por más veces que haya pasado por ahí no lo ha notado, porque 
todos están metidos en su propio mundo, nunca nos detenemos a ver lo que nos rodea. 
Continué caminando, cada determinado tiempo escuchaba el estruendoso ruido del metro 
cuando estaba por llegar y el chillido al frenar, ese chillido me ponía la piel chinita. Me frené 
y observé a la gente entrar y salir. Aunque era domingo mucha gente vivía a prisa, los que 
querían entrar no se molestaban en dejar salir en los que estaban en la puerta, lo que ocasionó 
de repente insultos entre personas, claro que a los insultados no pareció importarles, 
respondieron con otro insulto y volvieron a su mundo, el mundo en el que únicamente 
importa lo que ellos quieren. 
Decidí que aunque la conducta de las personas era interesante, no iba a cambiar mucho, por 
lo que continué mi camino, en búsqueda de nuevas sorpresas. Llegué a la línea 2 y descubrí 
algo que sinceramente me sorprendió, una biblioteca, su nombre era “Biblioteca Benito 
Juárez”, a través de los vidrios se podía observar el interior, y al observarlo sentí el ambiente 
que había adentro, callado y tranquilo. Al mirarla con más detenimiento noté que en la parte 
superior había un mural. Este llevaba el nombre “Urbanhistorias del rock día” sinceramente 
me pareció muy curioso por lo que había pintado, era una calle con personas y coches, un Sol 
brillante y una cantina, la gente en el mural parecía disfrutar su día, te transmitía paz y 
alegría. 
El tiempo pasaba y cada vez me sorprendía más lo que veía, no estaba acostumbrada a ver 
bibliotecas o murales en una estación de metro, no sé si es porque nunca me he fijado como 
el día de hoy o porque no hay, solo sé que para mí fue una experiencia nueva. 
Pensé que y no iba a haber nada más por ver, pero al darme la vuelta y ver frente a la 
biblioteca, descubrí una exposición de fotografías, fotografías viejas que mostraban el metro 
antes y personas trabajando en su construcción. De todo lo que vi esto fue lo que más llamó 
mi atención, pues cada fotografía mostraba una historia diferente, un día diferente, un tiempo 
diferente. 
Finalmente decidí que era momento de irme, así que caminé por donde entré, para mí fue 
toda un descubrimiento e incluso cambió mi día, aunque al salir noté que el que mi día 
hubiera cambiado no significa que nada más cambiara, pues mientras iba saliendo, continué 
observando a la gente, y aunque eran distintas a las personas que vi al principio, su actitud 

era la misma, todo era lo mismo, todo menos mi perspectiva sobre el metro. 

lunes, 28 de octubre de 2019

octubre 28, 2019

Los sabores de latinoamérica en un rincón de la ciudad


Desde decoraciones de día de muertos, frutas y verduras hasta mariscos, arepas colombianas y helados cubanos. El Mercado Medellín alberga entre sus paredes una combinación de sabores y olores para aquellos que deseen conocer o recordar un poquito otras culturas latinoamericanas.

Eran casi las once de la mañana cuando estaba por llegar a mi destino. Desde el otro lado de la calle el estacionamiento se veía lleno, por lo que me imaginé que el interior del recinto se encontraba igual. Detrás de él, se alzaban las coloridas paredes en donde se leía con grandes letras blancas “Mercado Medellín”.

Al ingresar, atravesé un pequeño puesto de decoraciones de día de muertos, lleno de pequeñas calaveras de azúcar y otras de chocolate, dulces y papel picado de todos los colores. Una vez dentro los primeros puestos contenían lo mismo, y pude notar que la mayoría de las personas que los atendían eran adultos mayores, como aquél señor que se encontraba sentado en silencio mientras escuchaba en el radio una estación de música cristiana, o aquella señora que con la mirada perdida de vez en cuando pasaba un trapo por las calaveritas de azúcar para espantar a las moscas.

Conforme fui avanzando, aunque no están exactamente delimitadas, comencé a notar las secciones en las que se divide el mercado. Al llegar a la sección de frutas y verduras pude observar mesas llenas de estos productos, todos frescos y de buen aspecto. Muchas familias se encontraban escogiendo sus productos y las personas que atendían los puestos, más jóvenes en comparación con los señores de los puestos de día de muertos, intentaban despacharlos lo más rápido que podían mientras gritaban a las personas que con dificultad atravesamos por esos pasillos cosas como “¿Qué va a llevar?”, “Qué se le ofrece güerita?” y “Pasale, tenemos de todo” para atraer más clientes.

Después de atravesar la sección de frutas y verduras llegué a una sección de pequeños locales de comida y puestos decorados con banderas de países latinoamericanos, principalmente de Cuba y Colombia, en donde vendían productos alimenticios originales de estos países, como refrescos, chocolates, dulces, salsas y otros tantos productos nacionales. La mayoría tenían mucha gente, extranjeros y familias disfrutando de diferentes platillos mientras reían y charlaban.

Decidí sentarme en un local de comida colombiana, en parte porque se habían desocupado dos bancos en la barra y en parte porque al asercarme las arepas que estaban preparando me llenaron los pulmones de un delicioso aroma. En el local una señora muy amable me etendió y me sirvió rapidamente. Espere unos minutos en lo que se enfriába mi arepa y le dí la primera mordida. El sabor de la masa combinado con el queso derretido causo una explosición de sensaciones en mi boca y una gran satisfación. Después de este primer bocado, recorde que no había comida nada en toda la mañana y pensé que había valido la pena la espera porque estaba comiendo algo realmente deliciosos y poco común en mis desayunos cotidianos.

Una vez que termine mi desayuno me dirigí a un puesto de jugos y licuados, compré un vaso de jugo de naranja y seguí recorriendo los pasillos de los más de 500 puestos del mercado. Al llegar a la sección de flores y plantas un aroma fresco invadió el ambiente y pude ver una gran variedad de flores de todos los colores, tamaños y formas. Los pasillos se veían coloridos y las personas que atendían los puestos se encontraban limpiando los tallos de algunas rosas, barriendo las hojas que se habían caído del piso o armando arreglos de flores que posteriormente pondrían en venta.

Al pasar por la sección de carnes y mariscos frescos pude observar mucha gente comprando diferentes cortes, las moscas se acercaban  constantemente a las carnes a pesar de los intentos de los empleados por ahuyentarlas, y se escuchaba constantemente el sonido de los cuchillos al golpear contra las mesas cuando cortaban pedazos de carne o de pollo. No me detuve mucho tiempo en esta parte porque el ver y oler la carne cruda siempre me ha desagradado, por lo que camine rápidamente hacia la sección de piñatas y disfraces. Aquí encontré niños corriendo emocionados, madres y padres intentando ayudarlos a escoger un disfraz adecuado y otros tantos viendo y escogiendo piñatas de personajes animados para sus pequeños. 
Cuando terminé de recorrer todas las secciones regrese a los puestos de comida, pues no podía irme sin visitar los famosos helados cubanos y probar su especialidad, el helado de nata. 

octubre 28, 2019

Historias dentro de la historia

Los fines de semana en el corazón de la ciudad están llenos de risas, comida e historias de miles de ciudadanos y el pasado sábado yo fui una de ellos. 

De camino al lugar un sábado por la tarde, me lamenté no haber revisado los eventos de ese día. Una hora o tal vez más, fue el tiempo que hice para llegar de Tlalpan a un estacionamiento cerca del Zócalo, ¿la razón? El desfile de alebrijes 2019 era ese día y justo a las 12:00 pm comenzaban su recorrido por el corazón de la ciudad: El Zócalo. Al ser atrapada por el tráfico, no pude ser testigo de dicho evento.

Mejor conocido como la Plaza de la Constitución, el Zócalo es la plaza principal de la CDMX. El pasado 19 de octubre yo me encontraba en ese preciso lugar, maravillada de la cantidad de gente que decidió ir a pasear, comprar o conocer por las enormes calles del centro histórico de la ciudad. Ese día frente a la Catedral Metropolitana se encontraba la Feria Internacional del Libro.

En resumen, era un caos, lleno de eventos, pero sobre todo de personas. Es la segunda plaza más grande del mundo y ese día la explanada estaba llena de carpas blancas y unas cuantas de colores repletas de libros de todo tipo, además de una carpa especial para conciertos o conferencias. Familias, parejas, amigos e incluso personas solas recorrían la explanada de aquí para allá, de carpa en carpa, de calle a calle asegurándose de tener una foto del recuerdo.

El Zócalo es históricamente conocido por ser la sede de hechos importantes, como el grito de independencia de cada año. A sus alrededores se puede ver la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, Palacio Nacional, Antiguo Palacio de ayuntamiento y el Edificio de Gobierno, pero esa tarde yo con esfuerzos veía las estructuras de cada uno de ellos, pues las carpas blancas bloquearon mi vista.

Era un sábado caluroso, a pesar de estar en otoño. Entre carpa y carpa localicé pequeños carritos con nieves de limón, pero adornados como solo en México sabemos. El vaso estaba lleno de chamoy y lo que parecía ser Miguelito, ese rico chilito en polvo y para completar el antojo, una banderilla de tamarindo enriquecía la nieve, perfecto para el calor.

El paso a los coches estaba cerrado, al menos a eso de la 1 de la tarde, por lo que las banquetas servían de asiento para miles de mexicanos, mientras comían un helado, un elote o simplemente platicaban. Algo relativamente nuevo del Zócalo, al menos para mí, son unas pequeñas zonas donde hay sillas de colores, claramente se hallaban llenas por personas cansadas de caminar bajo el sol, por lo que yo no me pude sentar.

Personas iban y venían, mientras yo observaba el panorama desde la calle que da justo de frente de la Catedral, me daba cuenta de los negocios a mi alrededor y si, el Zócalo tiene a sus alrededores cientos de tiendas de vestidos, de joyería, de telas, de comida, pero sin duda mi favorita es Palacio de Hierro y no lo digo por el estatus de la tienda, no, yo me refiero a la hermosa estructura, de hecho ese fue el primer edificio que se construyó con acero y hierro en México, cada vez que lo veo me paro a admirar su belleza y en esa ocasión no fue la excepción.

Sus calles aledañas, llenas de historia, alegría y comida, donde pude ver desde un payaso, hasta una persona pintada de hojalata y como olvidarme de esos pequeños puestecitos de tacos que adornaban las calles. También algo muy curioso fue el puesto de elotes que vi, estaba en la entrada de uno de los muchos estacionamientos públicos, el puesto no era uno ordinario. Era un carrito de super repleto de elotes, en la parte que sirve de asiento para bebés, fueron colocados todos los ingredientes y yo quedé maravillada de esa creatividad mexicana.

La brisa de esa tarde era fría, pero el sol se encontraba presente. Por cada rincón del Zócalo escuché “Llévele, llévele ricos elotes 20 pesos”, “¿Quiere subir a la cafetería de la terraza, güerita? No cover” negociantes por aquí y por allá, pues a pesar de ser un sábado en el Zócalo, nunca se descansa.

Risas, voces y gritos exclamados esa tarde de fin de semana, donde los miles de mexicanos recorríamos un lugar histórico de mi hermoso país. Ese día me di cuenta de algo, este como este nuestro país, los mexicanos seguimos caminando, riendo, trabajando y explorando por el futuro de México, y esa sábado 19 de octubre, el Zócalo era testigo de aquello.

octubre 28, 2019

El Paris de America


El lago de Chapultepec, orgullo mexicano a uno de los mejores parques urbanos que atesora nuestra ciudad.

El sol se revelaba en lo más alto, un chelista nos deleitaba con una melodía,  parecía que era parte del recibimiento. A mi alrededor miles de familias disfrutaban de lo que la naturaleza nos regala. Tras pasar la entrada leí con detenimiento los carteles, había tanto por ver y tan pocas horas en el día, pensé. A lo lejos lo vi, como si fuera la primera vez; no se podría hablar de México sin contar sobre el lago de Chapultepec. 

Quién diría cómo una antigua zona de minas se convertiría en el lago artificial más importante de la Ciudad de México. Sin duda, mis ojos detectaron uno de los colores secundarios impregnado en el agua, se imaginaran cual,  chalecos salvavidas y uno que otro pato desfilando entre las lanchas. Mientras me adentraba por el bosque el canto de las aves me guiaban a la orilla del lago. 

La calidez del día se sentía en la piel, campanas me anunciaban la aproximación de bicicletas y se palpaba las sonrisas de miles de niños, quienes caminaban con sombreros de monos; una moda única entre los caminos del bosque. Muy meticulosa me acerqué a una ave hermosa y elegante, tan blanca como la nieve; parecía lista para que mi lente la capturara. En el centro se admiraba el hogar de todas las criaturas, quienes llenaban de vida a este lugar turístico, árboles se levantaban como protectores de la fauna.  

Me dispuse a olvidarme de cualquier sonido y centrarme en lo que la vista me regalaba. De una manera formidable el Castillo de Chapultepec se asomaba entre los arbustos, la visión me remontó al Virreinato e imaginarlo con todo su esplendor; morada de la historia de nuestro país. 

Al desplazar mi mirada, un conglomerado de gente se reunía en el puente que divide al lago; mi curiosidad le ganó a mi ser y sin razonarlo me aproxime. Las carcajadas inundaron el lugar, las personas prestaban atención a la figura de la diversión, un payaso dispuesto a entretener a cualquiera que se tomara el tiempo de escuchar su protestar. Sin falla puedo asegurar que el don de sus ocurrencias le hizo a cualquiera una tarde excepcional. 

No podría irme sin echarle un vistazo a los puestos típicos que acordonaban los caminos, tras caminar un letrero me llamó la atención, con letras llamativas la palabra caricaturas albergaba cientos de rostros de la manera más cómica; una familia posaba despreocupada esperando que la perspectiva del artista plasmará lo mejor de su esencia. 

En mi mente recordé el problema de violencia en el país, a primera vista parecían tan ajenos los problemas, lo único que importaba era tener a tus seres queridos cerca y que mejor que pasarla en Chapultepec. Era la oportunidad perfecta de comprar un helado o hasta declarar tu amor; una utopía donde una sociedad perfecta se alzaba para vivir el momento. 

La presciencia de extranjeros era notable, se reparaba en el brillo de sus pupilas como reconocían la belleza de México; mexicanos orgullosos tomándose fotografías junto a las letras monumentales de la CDMX. El lago de Chapultepec se convirtió en el centro de diversión y paz para aquellos que necesitan huir de la rutina. En lo personal, admirar con mis sentidos cada poro que desprende el bosque y lago es esencial para escribir de lo que alguna vez llamó Porfirio Díaz al lago,  El París de América.

octubre 28, 2019

Misteriosos tic tacs

El Parque Hundido es un lugar antiquísimo, que su desnivel se debe a una fabrica de ladrillos en el siglo XIX. La primera remodelación agregó el reloj que es muy simbólico de éste lugar. Además de que se pueden hacer cualquier tipo de actividades.

Cuando el carro en el que venía se estacionó, miré a mi lado derecho, observé una zona con cierta irregularidad, esto gracias a la fabricación de ladrillos que era en el siglo XIX. Un lugar rodeado y limitado por el color verde de diferentes tonalidades, grandes y majestuosos árboles, que se movían de un lado a otro. Ingresé al parque bajando un buen número de escalones y llegué a un lugar donde habían más perros que personas, un espacio exclusivo para éstos seres, donde se notaba la felicidad en sus rostros. 
Continué recorriendo el cálido espacio, mirando hacia las altas copas de los árboles y lo externo que se encontraba al lugar. Me detuve en un punto, notando los grandes edificios que se encuentran frente al parque, imaginándome lo especial que ha de ser vivir en esos lugares, parándote en la ventana y mirar todo. Mirando hacia las ventanas, un sonido interrumpió, música proveniente de un reloj, después de ahí mi recorrido era con el fin de encontrarlo.
 Me topé ahí mismo con aproximadamente 2 familias jugando fútbol. Me llamó la atención que detrás de los arbustos se veían dos personas muy cerca, sus siluetas no estaban bien definidas, hasta que me acerqué y se estaban besando, se veían muy felices. Seguí caminando y un tren hizo que me subiera a las mortíferas plantas al filo de la banqueta. 
Caminé y caminé, recorriendo todo el parque, percatándome de lo grande que es, llegando a la zona de los juegos para niños pequeños y al otro lado el gimnasio, donde se encontraba puros hombres, subiendo y bajando sujetados de un tubo. Era imposible notar algún espacio vacío en aquellos juegos, en cada uno había por lo menos 10 niños subidos, gritando y riendo, haciéndote creer que las cosas en dónde vivimos no están mal, te reconforta mirar a estas pequeñas personas, sin preocupación alguna. 
Desesperada por encontrar el objeto del cual provenía el sonido que había escuchado, caminé más rápido, hasta que lo encontré. Un gran reloj, hecho con naturaleza y 2 toneladas de piedras de río, el cual lleva más de 89 años ahí, tuve la suerte de escucharlo por segunda vez, pero más cerca. Mientras sonaba, la gente callaba y miraba. En esta ocasión vi a una quinceañera posando frente al reloj.
Me senté en una banca, pensando que estaba en un lugar antiquísimo, donde había sido un rancho al principio, pasando a ser la fabrica de ladrillos y esto dando pie a que una zona en desnivel fuera una de las mejores atracciones, hoyos llenos de agua con flores alrededor. Y gracias a esos hoyos, se convirtió en el parque hundido. 

Terminando de recorrer el parque, me di cuenta que a pesar de los ruidos por las personas en el parque es algo sumamente silencioso y tranquilo, un lugar en donde se puede ir a hacer de todo, caminar sólo, en familia o con tu pareja, tomarte fotos, salir con tu mascota, jugar, darte un masaje o cualquier cosa, que te da un break de tu vida cotidiana y aunque este muy cerca de la gran avenida Insurgentes, te da mucha paz.